miércoles, 11 de enero de 2012

Mi prima Claudia



Conocí a Claudia, mi prima, hace muchos años, fue en la fiesta familiar anual, cuando nos presentaron, el flechazo fue inmediato para que negarlo. Ella, de estatura mediana, con un cuerpo desarrollado para su edad y un trasero delicioso, sus labios, no puedo olvidar de mencionar sus labios, suaves y tiernos.

No nos vimos sino hasta 2 meses después, en otra fiesta familiar, esta vez unos XV años, ahí entre cotorreo, nerviosismo y harta adrenalina, buscamos la manera de estar solos, y aprovechando un pasillo obscuro en la casa de una de las tías decidimos tocarnos. No besábamos con ansias, la atracción era tremenda, aun a costa de sabernos familia...ella me agarró la verga por encima del pantalón, yo, mas apurado, ya había levantado su falta y metido mi mano, tocando su conchita húmeda y caliente. Claudia comenzó a masturbarme sin dejar de besarnos, yo hacía lo propio, metiendo un dedo en su conchita, arrancándole gemidos y suspiros...y uno que otro quejido. De pronto, oímos ruidos que hacían suponer que venía gente, nos acomodamos la ropa como pudimos, nos escurrimos por el pasillo y salimos uno detrás del otro por el otro lado de la casa, charlando normalmente...pero con la respiración agitada.

Esa noche, más tarde, nos distribuyeron a todos los primos en 4 recamaras, obvio Claudia y yo nos buscamos para quedar en la misma cama. Al poco rato, cuando creí que ya se habían dormido todos, busque las nalgas de Claudia, subiendo su falda ella me agarró la verga y comenzó de nuevo a masajearla, yo me sentía en la gloria. De pronto, Claudia se acomodó dándome la espalda y adoptando una posición casi fetal, yo hice lo mismo y me acomodé colocando mi verga entre sus nalgas, moviéndome lentamente para no hacer ruido, yo tocaba sus tetas, que ricas tetas, su conchita, ella levantó una pierna y mi verga quedo tocando su conchita que ya estaba más que húmeda. Claudia apretó sus piernas y mi verga quedo sintiendo una deliciosa presión, comenzamos un movimiento rítmico, mi mano tocaba su mojada conchita dándole masaje, nuestra respiración se aceleró y casi al mismo tiempo nos venimos, fue simplemente delicioso, riquísimo, aún cuando no la había penetrado.

Ella se levantó al baño para limpiarse, yo simplemente me limpié con la esquina de la sabana y espere a que volviera, nos besamos y al poco rato nos dormimos...no, no cruzamos ni una sola palabra, solo sonrisas de complicidad.

Así pasó el tiempo, y la iba a visitar a su casa, íbamos al cine, al zoológico dándonos tremendos fajes y metidas de mano, jamás, jamás la penetré; sus papas veían nuestra relación meramente familiar...pero no faltó la tía que se dio cuenta, intuyó algo más y fue con el chisme. Cuando nos confrontaron, ambos lo negamos, algo que nos ayuó es que se trataba de una tía que tenía fama de ser chismosa, aunado a que sus papás tampoco creían que dos primos...bueno, ustedes saben, era algo difícil de creer.

Sin embargo, un día en estábamos en una cumpleaños de alguno de los tíos, decidí hablar con Claudia, enfrentando la situación a la que nos exponíamos y que lo mejor era dejarlo por la paz...ella comenzó a llorar, pidiendo que no termináramos, la neta, se había enculado y eso era algo que me incomodaba. Claudia me rogaba que no nos dejáramos de ver, que no podía dejarme de pensar y demás; yo le dije que era algo que teníamos que hacer ..cuando de pronto, se hinco y tomándome de las manos me rogó, me suplico que no nos dejáramos. Levante la vista y su papá estaba observándonos desde la ventana de la casa de un tío, los huevos se me subieron de pensar en la reacción de él, y rápidamente me arrodillé como bailando con Claudia, al tiempo que le decía que estaba bien, que continuaríamos pero que disimulara pues su papá se había dado cuenta y ya venía hacia nosotros. Ella se levantó y comenzó a carcajear, en eso llegó su papá y pregunto qué ocurría, Claudia solo dijo: "ay papi, mi primo me acaba de contarme un chiste que casi me mata de risa...mírame, hasta me hizo llorar...", ¡que salvadora nos dimos con esa ocurrencia!

Total, que cada vez fueron más distantes los encuentros, que si la escuela, que exámenes, yo me fui a vivir a otra zona de la ciudad, en fin, solo nos veíamos de vez en cuando muy esporádicamente en alguna fiesta...y no, nunca me la pude coger, nunca fue mía completamente.

Así pasó el tiempo, yo me fui a radicar a otra ciudad y podría decirse que rompimos todo contacto, me casé, supe que se casó...y después de varios años de no vernos, nuevamente nos encontramos en una fiesta familiar, esta vez iba con mi familia, ella con la suya, y ahí ocurrió lo que debió pasar tiempo atrás.

...pero esa es la historia que les contaré más adelante.