Conocí a Claudia, mi prima, hace muchos años, fue en la fiesta familiar anual, cuando nos presentaron, el flechazo fue inmediato para que negarlo. Ella, de estatura mediana, con un cuerpo desarrollado para su edad y un trasero delicioso, sus labios, no puedo olvidar de mencionar sus labios, suaves y tiernos.
No nos
vimos sino hasta 2 meses después, en otra fiesta familiar, esta vez unos XV
años, ahí entre cotorreo, nerviosismo y harta adrenalina, buscamos la manera de
estar solos, y aprovechando un pasillo obscuro en la casa de una de las tías
decidimos tocarnos. No besábamos con ansias, la atracción era tremenda, aun a
costa de sabernos familia...ella me agarró la verga por encima del pantalón,
yo, mas apurado, ya había levantado su falta y metido mi mano, tocando su
conchita húmeda y caliente. Claudia comenzó a masturbarme sin dejar de
besarnos, yo hacía lo propio, metiendo un dedo en su conchita, arrancándole
gemidos y suspiros...y uno que otro quejido. De pronto, oímos ruidos que hacían
suponer que venía gente, nos acomodamos la ropa como pudimos, nos escurrimos
por el pasillo y salimos uno detrás del otro por el otro lado de la casa,
charlando normalmente...pero con la respiración agitada.
Esa
noche, más tarde, nos distribuyeron a todos los primos en 4 recamaras, obvio
Claudia y yo nos buscamos para quedar en la misma cama. Al poco rato, cuando creí
que ya se habían dormido todos, busque las nalgas de Claudia, subiendo su falda
ella me agarró la verga y comenzó de nuevo a masajearla, yo me sentía en la
gloria. De pronto, Claudia se acomodó dándome la espalda y adoptando una posición
casi fetal, yo hice lo mismo y me acomodé colocando mi verga entre sus nalgas, moviéndome
lentamente para no hacer ruido, yo tocaba sus tetas, que ricas tetas, su
conchita, ella levantó una pierna y mi verga quedo tocando su conchita que ya
estaba más que húmeda. Claudia apretó sus piernas y mi verga quedo sintiendo
una deliciosa presión, comenzamos un movimiento rítmico, mi mano tocaba su mojada conchita
dándole masaje, nuestra respiración se aceleró y casi al mismo tiempo nos
venimos, fue simplemente delicioso, riquísimo, aún cuando no la había
penetrado.
Ella se levantó al baño para limpiarse, yo simplemente me
limpié con la esquina de la sabana y espere a que volviera, nos besamos y al
poco rato nos dormimos...no, no cruzamos ni una sola palabra, solo sonrisas de
complicidad.
Así pasó el tiempo, y la iba a visitar a su casa, íbamos al
cine, al zoológico dándonos tremendos fajes y metidas de mano, jamás, jamás la
penetré; sus papas veían nuestra relación meramente familiar...pero no faltó la
tía que se dio cuenta, intuyó algo más y fue con el chisme. Cuando nos
confrontaron, ambos lo negamos, algo que nos ayuó es que se trataba de una tía
que tenía fama de ser chismosa, aunado a que sus papás tampoco creían que
dos primos...bueno, ustedes saben, era algo difícil de creer.
Sin embargo, un día en estábamos en una cumpleaños de alguno
de los tíos, decidí hablar con Claudia, enfrentando la situación a la que nos exponíamos
y que lo mejor era dejarlo por la paz...ella comenzó a llorar, pidiendo que no termináramos,
la neta, se había enculado y eso era algo que me incomodaba. Claudia me rogaba
que no nos dejáramos de ver, que no podía dejarme de pensar y demás; yo le dije
que era algo que teníamos que hacer ..cuando de pronto, se hinco y tomándome de
las manos me rogó, me suplico que no nos dejáramos. Levante la vista y su papá
estaba observándonos desde la ventana de la casa de un tío, los huevos se me
subieron de pensar en la reacción de él, y rápidamente me arrodillé como
bailando con Claudia, al tiempo que le decía que estaba bien, que continuaríamos
pero que disimulara pues su papá se había dado cuenta y ya venía hacia
nosotros. Ella se levantó y comenzó a carcajear, en eso llegó su papá y
pregunto qué ocurría, Claudia solo dijo: "ay papi, mi primo me acaba de
contarme un chiste que casi me mata de risa...mírame, hasta me hizo
llorar...", ¡que salvadora nos dimos con esa ocurrencia!
Total, que cada vez fueron más distantes los encuentros, que
si la escuela, que exámenes, yo me fui a vivir a otra zona de la ciudad, en
fin, solo nos veíamos de vez en cuando muy esporádicamente en alguna fiesta...y
no, nunca me la pude coger, nunca fue mía completamente.
Así pasó el tiempo, yo me fui a radicar a otra ciudad y podría
decirse que rompimos todo contacto, me casé, supe que se casó...y después de
varios años de no vernos, nuevamente nos encontramos en una fiesta familiar,
esta vez iba con mi familia, ella con la suya, y ahí ocurrió lo que debió pasar
tiempo atrás.
...pero esa es la historia que les contaré más adelante.
No hay comentarios:
Publicar un comentario