Como casi cada viernes, los compañeros y yo salimos a tomarnos unas copas; como a eso de las 10 de la noche al ir al baño, me dí cuenta que en una de las mesas estaba una antigua compañera, a la que hacia casi 3 años no veía. La verdad se veía muy guapa, me acerqué, nos saludamos y preguntamos algunas cosas, nos despedimos con un beso en la mejilla e intercambiamos números telefónicos.
Jazmín, es su nombre, siempre me había atraído, pero siempre hubo un poco de resistencia en ella cuando le hacia alguna invitación o le lanzaba algún piropo; así que opté por dejar en paz el intento de seducirla. Al poco rato, mi celular sonó, era ella:
-Hola, soy yo, Yazmín, ¿te irás pronto? - me preguntó
-No, todavía no, ¿necesitas algo?
-Ay, es que mira, vine con mi amiga y su novio, pero ya están discutiendo, y no quiero causar incomodidad...yo ya me siento incomodísima.
-Pues aún no me voy pero ¿por qué no te vienes a nuestra mesa, y te llevo en un rato más?
-¿De verdad, no se enojarán ?
-¡claro que no!
Así que me puse de pie, me acerqué a su mesa, me dirigí a Jazmín ofreciéndole un trago en mi mesa, ella se dirigió a sus amigos, se levantó y me acompañó. En la mesa, le presenté a mis dos compañeros, conversando un largo rato. Durante la charla, y dado el ruido del bar, pude acercarme a Jazmín un poco más, platicamos casi al oído y al calor de las copas, en un momento me atreví a darle un beso en la mejilla; ella me miró y me devolvió el beso en la mejilla. Seguimos charlando pero ya era diferente, le tomaba la mano, le acariciaba el brazo, en fin, ya no había más que pensar. En una de esas, me pidió que la acompañará al baño, así lo hice, la esperé afuera y cuando salió, al tomarla de la cintura para caminar, algo me ocurrió que hizo que la jalara hacia mi y la besé. Jazmín me abrazó sin resistirse. Me separé y la bese en el oído, al tiempo que le decía -Me gustas mucho... -Tú también -me respondió.
Nos dirigimos a la mesa, estuvimos una media hora más y me pidió que la llevara a su casa. Nos despedimos de los compañeros, subimos a mi auto y enfilamos rumbo a su casa, en el camino charlamos sobre si tenia novio, que si yo continuaba aún casado y demás; Jazmín tenía dos meses de haber cortado con su chico. Decidí estacionarme antes de llegar a su casa, en un lugar con poca luz, ahí la abracé, esta vez acariciándola de más. Todo esto nos calentó demasiado, por lo que me atreví a tocar sus tetas, ella suspiraba; de pronto sentí como posó su mano sobre mi paquete y comenzó a acariciarme. Al notar su disposición y ganas, fui metiendo mi mano bajo su falda, acariciando sus muslos, mientras no besábamos con más ganas. En un momento, le susurré al oído :
-¿Nos vamos a otro lugar?
- ...sssi. - me respondió agitada, ante mi sorpresa.
Le di un beso, arranqué mi auto y me dirigí a un motel que estaba cerca. Llegamos y nos metimos. Al entrar de inmediato la abracé, besándola, acariciándola; se notaba la ausencia de sexo en esos meses, podía oírla suspirar y gemir en cada toque.
Comencé a desvestirla, hasta dejarla solo con su panty, sus tetas siempre me habían encantado, y esa noche podía sentir en mis labios la tibieza de sus pezones, se los chupaba y lamía, Jazmín emitía calientes quejidos mientras su manos agarraba mi paquete. Ella comenzó a desvestirme, desnudándome por completo. Nos acostamos sobre la cama y seguimos con el cachondeo, una de mis manos hizo a un lado su panty, tocando por fin aquella ricura de entrepierna, sintiendo la humedad que emanaba. Me bajé y comencé a besar sus muslos, sus vientre. Hice a un lado su panty y comencé a pasarle mi lengua en su labios, quiero decirles que su sabor me encantó. Jazmín me tomó de los cabellos empujándome hacia ella:
-Mmhhhhh, que ricoooo, asssiii...que riiiicoo me lo hacesss...
Levanté sus piernas y le quité la panty, se las abrí y continué dándole lengua, mientras mis manos apretaban suavemente sus tetas. Tomé su clítoris con mis labios, chupándolo de a poco, delicadamente, bajé mis manos abriendo más sus piernas, poniéndola a mi merced completamente. Apuré el movimiento, esto hizo que Jazmín comenzará a gemir más fuertemente, hasta no poder aguantar más, se vino en un delicioso orgasmo, mientras se convulsionaba y apretaba mi cabeza con sus piernas.
Cuando sentí que había terminado, me acosté a su lado y la abracé; ella agarró mi verga y comenzó a jugar con ella, a masturbarme por largo rato, hasta ponerla dura. Se levantó y se acercó a ella, le pasó la lengua, y se la metió en la boca. Vaya forma de comerla, se la metía de a poco en la boca, y luego de un tirón la engullía, aquello me puso como loco; pasaba de vez en vez su lengua por todo mi tronco, recorriéndolo, pasándola por mis huevos y muslos, lo estaba haciendo fenomenal. La detuve y me puse el condón, nuevamente la abrí de piernas y le di mas lengua, haciéndola mojar mas, me paré en la orilla de la cama, jalándola, coloqué mi verga en su rajita sin penetrarla, haciendo que la sintiera en sus labios, pasándola por encima, acariciándola de arriba a abajo; fue ella misma quien la tomó con ansias y la colocó en su entrada, se la fui metiendo lentamente, nos mirábamos a los ojos, mientras la lujuria nos invadía.
-Mmhhhh así, despacito, despacito, quiero sentirla... - me pedía
Me deje ir suavemente, hasta que mis huevos toparon con sus piernas, y comencé un mete-saca lento,suave:
-Asssiii, hazmelo rico, mmmhhh asssiii...
-Mmmhhh me encanta como me lo aprietas, como te la comes.
-¿Ssiii, te gusta?...¿asssi ?....mmmhhhhh me encanta como me coges, me encantaaa como me la metesss.
Estuvimos así un rato, elevé sus piernas mientras la penetraba con ritmo, luego coloqué sus piernas en mis hombros, metiéndosela más a fondo, arrancándole ricos gemidos y pequeños gritos :
-¡Aaahhh, assssiiiiii, assiiiiii,métemela toda, más, mas, asssiii, dámelaaa!
Yo no podía menos que complacerla, podía sentir lo caliente de su humedad, aprovechando la posición para besarnos, para morder sus tetas, para ver esa mirada lasciva y llena de lujuria, de ganas.
Al poco rato, me salí de ella y la puse de a perrito, mi verga entró sin contemplaciones, se la dejé ir de un solo golpe, ante sus gemidos de disfrute. Ahí estaba, clavándola, viendo como me engullía, mientras le daba unas suaves pero firmes nalgadas, la jalaba del cabello, le pedí que me volteara a ver, era deliciosa esa su mirada caliente, perversa :
-Mmmhhh asiii, dámela, metemela toda, asssiii, que rico me lo haces, te siento hasta adentrooo mmmhhhhh que ricooooo.
-Trágatela toda, se que te gusta, así, así, cómetela.
-Siii, dámela, dámela assssi...asiii masss, más, métemela toda, toda, ¡quiero sentirla toda!
No paraba de penetrarla en esa posición, la vista era maravillosa, sus gemidos me ponían cada vez más caliente. Después de un rato, me salí de ella y me recosté, jalando a Jazmín y haciendo que me montara; se colocó mi verga y de un sentón se la metió toda, empezó a subir y bajar con ganas, veía como se mordía sus labios, mis manos jugaban con sus tetas, apretándolas deliciosamente; ella alcanzó mis huevos con sus manos y comenzó a masajearlos, era una delicia verla cabalgándome. Yo podía ver como mi verga entraba y salia de ella, me estaba comiendo a sentones, ¡era simplemente delicioso!
Después de un rato, que no sé como aguantamos, me pidió que le diera de nuevo de "a perrito", la coloqué y se la metí de un solo golpe, duro, dándole con mas fueras, duro, casi salvaje; se la metía y sacaba con frenesí, la nalgueaba, le jalaba del cabello...yo ya no iba a aguantar más y aceleré mis embestidas, haciendo que Jazmín gritara más, puse unos de mis dedos en su culito haciéndole círculos, esto la prendió más, poniéndola mas caliente y con ganas de venirse, aceleré mis penetraciones, dejándosela ir a golpes, mientras mis huevos chocaban con ella y hacían ruido:
-¡Ayyy asiiii, asiii, dame mas durooo duroooo, métemela mas, massss, asiii...me encanta como me la metes, dámela, damela!
Yo ya no aguantaba más...y es que la forma en que apretaba era riquísima; no aguanté y me vine de una manera deliciosa, podía sentir las palpitaciones de mi venida, fue delicioso. Seguí dándole mientras me venía, la empujé hasta que ella quedó acostada boca abajo, pasé mi mano por debajo par alcanzar su clítoris y comencé a frotarlo, esto le encantó y sintiéndome dentro de ella, explotó en un riquísimo orgasmo, lleno de deliciosas convulsiones:
-¡Aaaaahhhhhhh sssssiiiiiiiii mmmmmmhhhhhhhhhh yaaaaa siiiiii.....mmmmhhhhh..ay que rico me vengo que ricoooo, no pares, que ricoooo!
Yo la abracé desde atrás, ella se desmadejó quedando boca abajo, y yo sobre ella, me salí de ella, con mi verga ya flácida por esa rica venida. Comencé a acariciar su espalda, mientras Yazmín iba calmando poco a poco su agitación.
Después de charlar de cosas muy lindas del momento y del porque no lo habíamos hecho antes, nos metimos a dar una ducha, teníamos ganas de más, pero en el fondo queríamos juntarlas para un nuevo encuentro; además, ella debía llegar a casa. Y yo también.
Nos vestimos, salimos del hotel y pase a dejarla a su casa, nos despedimos con un beso, con caricias, sin decir nada más, con la promesa de vernos nuevamente.
Hace unos días recibí un mensaje de ella, diciéndome: "Quiero verte, tú decides cuando, BESOS."
Yo, estoy más que dispuesto.

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